Introducción
La estabilización de suelos con cal es una técnica probada y rentable de mejora del terreno, utilizada en todo el mundo para mejorar las propiedades ingenieriles de las capas de subrasante y subbase. Al tratar suelos problemáticos —como arcillas con alta plasticidad o alto contenido de humedad— con cal viva o cal hidratada, podemos aumentar significativamente la resistencia del suelo, reducir su potencial de hinchamiento y mejorar su trabajabilidad en proyectos de construcción, desde la edificación de carreteras hasta el soporte de cimentaciones.
Beneficios de la estabilización con cal
Capacidad de Carga Mejorada: Transforma suelos débiles en capas base resistentes y duraderas, capaces de soportar cargas elevadas.
Mejora de la trabajabilidad: Seca rápidamente los suelos húmedos y reduce su plasticidad, lo que facilita su compactación y conformación, ahorrando tiempo en obra.
Ahorro a largo plazo de costos: Al aprovechar materiales disponibles in situ, en lugar de importar y desechar costosos materiales, la estabilización con cal constituye una solución altamente económica para la mejora del terreno.
Durabilidad: Crea una capa permanente resistente a las condiciones climáticas, lo que minimiza las necesidades futuras de mantenimiento.
El proceso de estabilización de suelos con cal
Pulverización: El suelo existente se rompe hasta la profundidad requerida.
Aplicación: Se esparce uniformemente sobre la zona la cantidad exacta de cal (cal viva o cal hidratada).
Mezclado: La cal se mezcla exhaustivamente con el suelo mediante equipos especializados, como nuestra gama de estabilizadores.
Compactación: La mezcla se humedece (si es necesario) y se compacta hasta alcanzar la densidad requerida.
Curado: Se permite que la capa estabilizada cure, formando una matriz fuerte y cementada.